Arquitectos · Consejos

Consejos para trabajar con los arquitectos

Los tres construyen tutores y cada uno pide cosas distintas. Esto es lo que aprenden quienes ya los usaron, y ahorra vueltas.

Antes de los tres

Un consejo que vale para los tres

Dicta y cuéntale todo antes de despertarlo.

En el cuadro de dictado cabe mucho más de lo que preguntan los campos. Cómo es tu grupo, qué ya intentaste, qué te preocupa de ese tema. Entre más le cuentes de una vez, menos vueltas te da preguntando.

01

Martín para diseñar una clase completa

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Si quieres un debate o una cacería de errores, pídeselo por su nombre.

Martín tiene ocho formas que te propone él solo, y otras ocho que solo saca cuando se las nombras.

La edad y lo que ya vieron son los datos que más pesan.

Si le dices que apenas se están acercando al tema, te deja fuera el debate, la cacería de errores y el borrador, porque ahí los estudiantes se pierden.

Pide los cambios mientras la opción está sobre la mesa.

Te los incorpora sin discutir, pero lo que ya aprobaste no lo vuelve a abrir.

Si dudas entre dos opciones, pídele su opinión con esas palabras.

Martín describe y te deja decidir, hasta que se la pides. Ahí te da su parecer en dos frases, con su razón, y la decisión sigue siendo tuya.

Cuando el tutor trabaja en dos sesiones con encargos distintos, Martín te ofrece uno para cada una.

Te lo propone él mismo, y de paso te avisa que el trabajo cruza días y la conversación se puede perder.

02

Mati para un tutor de tarea o de refuerzo

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Cuéntale como le contarías a un colega.

Sus preguntas están hechas para que le describas la escena del aula, y cada respuesta a medias te cuesta otra vuelta de preguntas.

Lo que ya contaste no te lo vuelve a preguntar.

Si arrancas explicando la situación completa, Mati da por respondido lo que ya dijiste y te hace menos preguntas.

El tutor también sirve para adultos.

Si lo vas a usar en una capacitación o con colegas, díselo, y el tutor los trata como lo que son.

El cuaderno no es obligatorio.

Mati lo propone por defecto y te pregunta si prefieres otra entrega.

Si quieres material con errores puestos a propósito, prepáralos tú.

La lista completa te llega a ti, aparte del tutor, para la plenaria y para calificar.

03

Joseph para quien estudia por su cuenta

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Pide fases si tu meta lleva etapas.

El tutor sale de una sola pieza, salvo que las pidas. Con fases, la siguiente se abre cuando muestras lo de la anterior.

Cuando te pregunte si le agregas otra regla, agrégala.

Ahí decides qué tiene prohibido hacer contigo.

Di las horas que de verdad tienes.

Si el tema no rinde para ese tiempo, Joseph te ofrece dejarlo más corto en lugar de rellenar con ejercicios.

Cuenta si es la primera vez que ves el tema, si ya lo viste, o si vas a reforzar.

No está entre las preguntas y cambia por dónde arranca.

Tu tutor no te va a dejar brincarte un bloque.

Eso está puesto a propósito, y es lo que hace que al final sepas.

Ninguno de los tres guarda la conversación de una vez a otra. Lo que trabajes se queda donde lo trabajaste, así que conviene terminar de una sentada.